Los comercializadores realizan ofertas a los consumidores para contratar el suministro eléctrico. Las estrategias de las compañías comercializadoras pueden caracterizarse, por ejemplo, por una política comercial agresiva para incrementar su cuota de mercado, por una segmentación de su mercado para captar determinado tipo de cliente (grandes clientes, clientes de consumo medio, empresas pequeñas, etc.), por una concentración geográfica, etc. 

Los precios y cláusulas de las ofertas dependerán de las características del consumo del cliente (consumidores con curvas de carga plana, consumidores en horas valle), de modo que el comercializador pueda gestionar y controlar sus costes y riesgos. 

Las empresas comercializadoras disponen de canales de comercialización específicos por segmentos de consumidores, normalmente clasificados en:

  • Grandes clientes
  • Pequeñas y medianas empresas o negocios
  • Consumidores domésticos

Los consumidores del segmento de grandes clientes tienen la posibilidad, generalmente, de contactar con un gestor personal de la comercializadora, un interlocutor a quien solicitar ofertas y con quien poder discutir los términos económicos y contractuales del suministro eléctrico. Sin embargo, el resto de consumidores tiene que conformarse con las ofertas estándar diseñadas por las comercializadoras para cada tipo de consumidor, y contratar a través de los puntos de servicio de las empresas, por internet, por teléfono...

Las ofertas contemplan normalmente los siguientes aspectos:

  • Periodo de contratación (1 o 2 años típicamente, prorrogables).
  • Vigencia de la oferta (7, 15, 30 días). 
  • Potencia a contratar y consumo anual contratado. 
  • Tratamiento de los excesos de potencia y otros conceptos regulados. 
  • Estructuras de precios: precio único, precio en 3 ó 6 periodos, precio indexado...
  • Precio y otros conceptos, como por ejemplo el Impuesto de la Electricidad. 
  • Consumo anual de energía estimado, puede llevar asociado penalizaciones en caso de desviaciones significativas al final del año.
  • Definición de perfil de consumo y penalizaciones / bonificaciones en caso de desviaciones del cliente respecto de un porcentaje de energía comprometido a consumir en determinados periodos.
  • Revisión de precio para años sucesivos de contrato. 
  • Condiciones de pago. 
  • Avales solicitados al consumidor para la contratación del suministro, en función de su riesgo financiero. Normalmente la facturación estimada de 2 a 3 meses de consumo. Este importe es inmediatamente disponible por parte de la comercializadora cuando ésta considere que se ha producido un incumplimiento de pago.
  • Calidad de suministro. En realidad es la empresa distribuidora la responsable de la calidad técnica del suministro de electricidad, por lo que la comercializadora sólo actúa como intermediaria en este aspecto. La calidad del suministro eléctrico está regulada por el Real Decreto 1955/2000 y sus modificaciones, que diferencia: continuidad del suministro, relativa al número y duración de las interrupciones del suministro; calidad del producto, relativa a las características de la onda de tensión; calidad en la atención y relación con el cliente.
  • Medición y equipos de medida (si se alquilan, en otro caso el consumidor puede optar también por su adquisición en propiedad). 
  • Acceso a la información, es decir, concretar si el comercializador está obligado a suministrar información y que información está disponible.